En un principio, después de la Nada, sólo había un campo de energía

No había crueldad, no había risa. Sólo un manto de fuerzas invisibles que se propagaban a una velocidad no perceptible, liberando el calor que creó la primera partícula con masa.

Tú, viejo, tú eres sólo el desecho del milagro que dio a conocer el gran campo de la energía primaria

Pero estate tranquilo, tú eres un hombre, un hombre que no sabe nada.